El mandatario explicó que resulta difícil pedirle a los vecinos del chaco salteño que se laven las manos si no tienen agua, incluso pedirle que se queden en casa cuando no tienen casas.
“Se nos hace difícil que se respeten las normativas cuando no podemos brindar lo esencial y básico como es el agua potable”, afirmó Sáenz.
El mandatario salteño consideró que hay una deuda histórica de todos los gobiernos con la salud pública, y que se refleja en que un salteño no tenga las mismas oportunidades que alguien que vive en Capital Federal para recibir atención en el sistema sanitario,
Sin embargo, resaltó que lo que hace hoy el Gobierno nacional con el tema viviendas, si es federal. En este sentido pidió que no haya gobiernos que se llenen la boca pregonando federalismo y que nunca lo practiquen.
“Hoy puedo decirle con agradecimiento que el Gobierno nacional desde su presidente, sus ministros y hasta el último funcionario nos escuchan, se preocupan, pero por sobre todas las cosas, se ocupan”, manifestó.
Al respecto, destacó que mantuvo diálogo con el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, a quien le requirió un hospital de campaña para Rivadavia.
“La salud es para el Presidente y los 24 gobernadores lo más importante es la salud. Sin salud no hay vida, y sin vida qué importa la economía, lo vamos a seguir haciendo tratando de equilibrar esta cuarentena administrada”, expresó.
Finalmente Sáenz pidió acompañar y respetar las normas que son esenciales para cuidar a otros, y porque necesitamos cuidarnos entre todos.