Como cada 1° de Mayo, la Constitución Nacional Argentina celebra un nuevo aniversario desde su sanción en 1853.
En Hablemos de Política, el Constitucionalista y especialista en Derecho Federal, Sebastián Aguirre Astigueta, realizó un análisis de la Carta Magna, y a 170 años, expresó que “tiene muchos problemas de vigencia”.
El especialista señaló que, pese a que se suele expresar que la Constitución Argentina es parecida a la de Estados Unidos, éste país no sufrió golpes de estado. “Nosotros, por el contrario, hemos tenido muchos gobiernos que bajo pretexto de reivindicarla o recuperarla, apenas la sancionamos ya comenzamos a buscarle la vuelta, a quebrantarla”, expresó.
El Federalismo, otro punto enmarcado en la Constitución, es hoy un tema planteado desde el interior a nivel nacional y pareciera no haberse resuelto.
“En el ADN de este país estuvo la disputa acerca del centralismo y aún ganando la fórmula federal, aun invocando que realmente Argentina es un país federal en su Constitución, lo cierto es que muy pocos kilómetros a la vuelta del puerto de la aduana de Buenos Aires se ha desarrollado el país”, expresó Aguirre Astigueta.
El constituyente recordó que en aquel 1853, Buenos Aires no firmó la sanción de la Constitución manifestando su intención de separarse del país, principalmente por el manejo de los ríos en torno a la importación y la exportación. Diputa que considera se mantiene en la actualidad.
“En Salta podemos observar cuánto nos cuesta comunicarnos con Chile, tratándose apenas de kilómetros de puerto de aguas profundas de Chile, toda nuestra producción podría salir de ahí, sin embargo, la producción apunta a salir hacia Buenos Aires. Probablemente el problema sigue siendo la cuestión económica”, expresó.
Respecto a la turbulenta relación que hoy mantiene el poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, Aguirre Astigueta consideró que “nunca entendimos que a la par de la división de poderes estaba el tema de los controles recíprocos”.
“Nosotros vemos muy al estilo argentino de que los poderes son disfuncionales y que en definitiva esa disfuncionalidad ataca no solamente al presidente, no solamente a la Corte, sino también al funcionamiento en realidad de todos los poderes. Nuestra constitución es una Constitución fuerte pero como lo estamos notando funcional”, opinó.